Del primer mensaje al lanzamiento, sin una sola junta.
Todo pasa por correo. Aquí está cada paso, lo que recibes en cada uno, y los términos que aplican a todos.
Manda tu proyecto
Llenas el formulario de este sitio. Toma como cinco minutos y pregunta lo que de otro modo preguntaríamos en una llamada: qué hace el negocio, qué necesitas y más o menos cuánto quieres gastar.
Recibe una cotización escrita
Una página en tu correo, normalmente el mismo día: alcance, precio fijo, tiempos y qué necesitamos de ti. Nada empieza hasta que contestas que sí. No se toma ningún anticipo antes de que tengas esa página.
Lo construimos
El avance llega como un enlace que puedes abrir en tu teléfono y comentar directamente. Dos rondas de cambios van incluidas, y los arreglos pequeños no cuentan como ronda.
Lanzamiento y después
Cada acceso se te entrega por escrito. Los cambios de texto y de fotos en sitios con hosting van dentro de la mensualidad, no en una factura. Si prefieres platicar cualquiera de estos pasos, pídelo y buscamos una hora, solo que nunca es obligatorio.
La parte que la mayoría de las agencias deja vaga.
Todo es tuyo
Dominio, archivos, cuentas, datos de anuncios. Todo se registra a tu nombre y sigue siendo tuyo. Si algún día te vas, te vas con todo, y te ayudamos a moverlo.
Una cotización fija
Recibes el número antes de que empiece el trabajo. No se mueve a menos que pidas algo fuera de lo acordado, y entonces apruebas el número nuevo primero.
Sin contratos ni amarres
El trabajo mensual es mes con mes. Cancelas con un correo. Preferimos quedarnos contigo porque el trabajo es bueno, no porque firmaste algo.
Decimos que no cuando esa es la respuesta
Si Google Ads va a desperdiciar tu dinero, te lo decimos. Si un sitio de $299 hace lo que necesitas y el de $900 no, construimos el de $299.
Mándanos el proyecto.
Cinco minutos en el formulario, una cotización escrita de regreso hoy, y un precio fijo antes de que empiece nada.